ACTUALIDAD

7 de junio de 2018

07/06/2018: Aborto por izquierda EL RINCON DE LOS SENSATOS

Quién pudiera ser en estos días un periodista de izquierda para escribir una buena nota que denuncie los intereses que rodean el "debate" sobre la despenalización del aborto.

Jorge Martínez

 Apelar, como solo ellos pueden hacerlo, a esas frases largas y a menudo confusas con las que van acumulando acusaciones por cercanía o asociación, no siempre sólidas pero convincentes. Copiarles ese método por el que llegan a descubrir las conexiones inadvertidas, secretas, el revés de la trama que el resto del periodismo no percibe o no quiere percibir.

Hoy más que nunca, mientras se aproxima la votación legislativa sobre el aborto, un periodista de izquierda tendría que recordar, por ejemplo, a Henry Kissinger. Debería escribir sobre el memorando de estudio de seguridad nacional 200 (NSSM-200), de diciembre de 1974, en el que el entonces secretario de Estado norteamericano llamaba a promover la reducción de la tasa de natalidad en una serie de países subdesarrollados cuyo crecimiento podría amenazar los intereses norteamericanos.

Las medidas del exhaustivo informe de 123 páginas (secreto pero desclasificado hace tiempo) consistían en condicionar la ayuda de Washington a los estados que se comprometieran con ese plan, pero siempre negando la existencia de las presiones.

"Debemos tener cuidado de que nuestras actividades no den la apariencia a los países de bajo desarrollo (LDC en inglés) de que son una política de un país industrializado contra los LDC", advertía en un pasaje (1). Más adelante la simulación era más profunda: "Para tranquilizar a los otros sobre nuestras intenciones, deberíamos indicar que nuestro énfasis está en el derecho de los individuos y las parejas para determinar con libertad y responsabilidad la cantidad y el espaciamiento de los hijos, y en tener información, educación y los medios para hacerlo, y que nuestro interés constante es el de la mejora del bienestar general" (2). Respecto del aborto, al que en ese momento por ley no podían financiar en el exterior, el informe era categórico: "Ningún país ha reducido el crecimiento de la población sin recurrir al aborto" (3).

Agotada la conexión Kissinger, nuestro periodista de izquierda podría saltarse treinta años hasta el día de julio de 2003 en que George W. Bush (el de la invasión de Irak) recibió en la Casa Blanca a Néstor Kirchner. Podría recordar lo amistosa que fue la reunión (palmaditas incluidas), lo contento que se lo veía al caudillo patagónico y mencionar el regalo que hizo el jefe de la superpotencia: el libro Principios de Economía Política de Thomas Malthus. Para la mayoría, una nota de color. Pero un sabueso de izquierda no podría pasar por alto el simbolismo del obsequio. Malthus (1766-1834) fue el teórico de la doctrina que promueve la reducción de población (el malthusianismo) para compensar la escasez de recursos. Si quería lucirse con el regalo Bush tenía toda la literatura occidental a su alcance, de Homero a Milton, de Virgilio a Montaigne. Sin embargo, escogió el opaco ensayo de un autor olvidado pero cargado de resonancias.

Otras vinculaciones, tan misteriosas como pintorescas, son más cercanas en el tiempo. Nuestro insobornable denunciador haría bien en evocar los encuentros que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner mantuvo con el ex especulador y ahora "filántropo" George Soros en 2012 y 2014, durante su asistencia a la Asamblea General de Naciones Unidas. Las reuniones se anunciaban en la prensa y se conocía su duración aproximada, pero nada más. En el fondo eran citas secretas a la luz del día, de cuyo temario y desarrollo nunca se informó en detalle a la opinión pública. Un periodista de izquierda que se precie jamás dejaría pasar la oportunidad de señalar que Soros y su Open Society Foundations (que, atención camporistas, lleva ese nombre por el libro del filósofo liberal Karl Popper) financia una amplia gama de organizaciones no gubernamentales que tienen al aborto (al que llaman "derecho reproductivo") entre sus máximas prioridades.

Algunos ejemplos son el CELS de Argentina, el Groundswell Fund y el Center for Reproductive Rights en Estados Unidos, el Women"s Link Worldwide en Colombia y España o el Instituto Anis en Brasil, que curiosamente denuncia que en ese país se practican 500.000 abortos clandestinos por año, la misma cifra que se pregona en la Argentina. Una coincidencia que a un intelecto desconfiado no podría escapársele.

Todo eso y más tendría que estar denunciando en este momento un genuino intelectual de izquierda, indignado tras descubrir la red oculta de poderes que se mueven entre bambalinas para reducir la natalidad de países pobres pero con potencial de crecimiento. Debería hacerlo, pero no lo hace. Porque también él, o ella, como dóciles peones de lo que dicen combatir, están marchando a favor del aborto.

Referencias:
(1) "We must take care that our activities should not give the appearance to the LDCs of an industrialized country policy directed against the LDCs." (Fuente: pdf.usaid.gov/pdfÑdocs/Pcaab500.pdf).
(2) "To help assure others of our intentions we should indicate our emphasis on the right of individuals and couples to determine freely and responsibly the number and spacing of their children and to have information, education and means to do so, and our continued interest in improving the overall general welfare."
 

 

COMPARTIR:

Notas Relacionadas

Comentarios