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ECONOMIA

23 de julio de 2018

23/07/2018: A pesar del freno al dólar, lo que impera es la incertidumbre

Siete días de política.El presidente dio una conferencia de prensa que no despejó el escepticismo sobre el futuro económico. El panorama político tampoco está claro con Macri golpeado y CFK y Massa ocultos.

Sergio Crivelli

El escenario político no cambió sustancialmente, a pesar del terremoto de la devaluación que golpeó fuerte la economía. Mauricio Macri promete más de lo mismo que lo trajo hasta la actual encrucijada y la única oposición viable sigue siendo la del PJ al que, en sus distintas variantes, tampoco se le ocurrió nada nuevo para salir del atolladero.

Según las encuestas, el principal actor de la oposición es el kirchnerismo. Esto refleja una situación parecida a la del 2015 con la única diferencia de que la imagen de Macri cayó a medida que la cotización del dólar subía. El resto de la dirigencia no mejoró, salvo CFK, aunque de manera marginal.

En este marco, llamativamente, Cristina Kirchner sigue sin dar señales de vida. Tiene a mano la épica populista contra el Fondo Monetario Internacional y la defensa de los humildes, pero se las cede a la izquierda trotskista. No confronta con Macri, ni propone una alternativa practicable.

Sergio Massa también brilla por su ausencia. Ha dejado descansar el no muy elaborado discurso de `la plata no alcanza', pero no se sabe qué haría si tuviera poder para decidir sobre la economía. Ni siquiera se muestra para prometer el paraíso subsidiado a las Pymes y a la clase media. Otra dato que aportan las encuestas es que para una mayoría de la sociedad no representa un cambio satisfactorio respecto del macrismo.

Otra paradoja es que el ajuste no tiene épica, pero los que lo defienden como única salida posible ocupan el centro de la escena. El protagonista es Nicolás Dujovne que el jueves pasado -también en conferencia de prensa- exhibió números fiscales positivos. El mensaje que quería trasmitir era sencillo: estamos bajando efectivamente el déficit y, de mantenerse esa tendencia, podremos cumplir el acuerdo con el Fondo, única barrera que nos separa del abismo. Esta es la realidad, lo demás, retórica de ocasión.

La presencia de la directora general del organismo, Christine Lagarde, en Buenos Aires como consecuencia de la cumbre del G20 y sus encuentros con la cúpula del gobierno son una parte central de esta épica al revés o consagración política del ajuste. El interés de Lagarde y del `establishment' internacional consiste en apoyar a Macri y fortalecer la confianza en su gestión. Pero el problema es que así como la devaluación brusca e inesperada minó la confianza en el presidente, la intervención del Fondo no tranquiliza al grueso de la sociedad. Más bien lo contrario.

Dujovne, el gran protagonista del momento por delegación de Macri, tiene que administrar los recortes, dar la cara ante el Fondo y negociar con el peronismo los tijeretazos al presupuesto 2019. Hay un principio de consenso acerca de que el mayor esfuerzo recaerá sobre la Nación, pero aún bajo esas condiciones resultará muy difícil conseguir los votos del PJ en el Congreso. De todas maneras se trata de una formalidad. La mayor parte del ajuste la está haciendo `de facto' la brutal devaluación, que licua los gastos del Estado.

Alineadas las restantes variables macro por la pérdida de valor del peso, el problema más acuciante de Macri es el de la inflación que no sólo reduce el gasto público, sino también los salarios y jubilaciones. ¨Qué propone el presidente en esa materia? Esperar hasta 2019 para que baje al 20%. Así, el escepticismo económico que reflejan las encuestas no parece infundado.

Que lo único que pueda prometer Macri para conseguir la reelección sea un descenso leve y aleatorio de la inflación describe el marco conflictivo en que se desarrollará la campaña del año próximo. También la indigencia de quienes aspiran a reemplazar a Macri, pero tienen una credibilidad más baja que la de él. No sólo al Fondo le desconfían los votantes.

Respecto del futuro electoral, uno de los dirigentes más activos e informados, el senador Miguel Pichetto, alertó públicamente sobre la candidatura de Cristina Kirchner. Otro tanto hizo el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey, candidato de Pichetto. Ese pronóstico sonó a conjuro.

El problema de ambos y de todo el peronismo es la provincia de Buenos Aires, donde Cristina Kirchner sigue exhibiendo un poder hegemónico. Sin controlar Buenos Aires el peronismo "racional" no tendrá un candidato competitivo para 2019 y con el peronismo dividido, la tarea de Macri se simplificará. Pero así como la principal batalla se librará en Buenos Aires, el principal enemigo del PJ no es Macri, sino Vidal. Por eso están empezando a apuntarle todos los cañones.

 

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