13 de agosto de 2018

13/08/2018: El kirchnerismo y el Peronismo Federal lanzaron sus campañas

Lo que vendrá. En su discurso de lanzamiento Pichetto aclaró que el Peronismo Federal es "Una construcción muy clara y nítida que se diferencia de Unidad Ciudadana" en un nuevo intento de despegarse definitivamente de su ex jefa.

Agustín Bottinelli

Aquella famosa frase de las películas policiales de los años ´50 en Estados Unidos, "es un trabajo sucio pero alguien tiene que hacerlo", parece que inspiró al senador Miguel Angel Pichetto, que decidió lanzar su candidatura a presidente para 2019 como líder del llamado Peronismo Federal y jefe del bloque de legisladores que lo integran.

El ahora candidato juntó a sus más conspicuos aliados en el teatro Metro de La Plata para anunciar su decisión de armar un movimiento que pueda competir con Cambiemos y con el kirchnerista Unidad Ciudadana.

El rionegrino sabe que no tiene muchas opciones contra la figura de Cristina y el armado de los de Macri, pero él es consciente que si se sigue perdiendo el tiempo, el peronismo ortodoxo a la deriva, puede definir su voto en otras opciones.  En su discurso de lanzamiento Pichetto aclaró que el Peronismo Federal es "Una construcción muy clara y nítida que se diferencia de Unidad Ciudadana" en un nuevo intento de despegarse definitivamente de su ex jefa.

También se apuró en aclarar que su espacio no es el de Sergio Massa, algo que muchos ponen en duda porque el propio candidato agradeció a sus colaboradores económicos y mencionó a Roberto Lavagna, un hombre vinculado al líder del Frente Renovador, y en la primera fila del acto se pudo ver a massistas de la primera hora como Miguel Peirano, Juan Amondarain y los diputados provinciales José Luis Pallares y Ricardo Lissalde.

Es probable que este primer paso lo haya dado Pichetto en solitario para ver cómo reaccionan las encuestas que ya están repartiendo la opción de Unidad Ciudadana en sus sondeos abriendo la opción de "con Cristina" y "sin Cristina".

Una segunda etapa podría dar lugar a la alianza con Massa que sería el candidato a la gobernación de la provincia de Buenos Aires. Aunque se haya puesto en marcha, el senador debe decidir si se jugará definitivamente como un enemigo político de la ex presidente o seguirá yendo y viniendo, en el terreno de la indefinición algo que dejó evidente en su último discurso en el Senado durante la sesión por la ley de la legalización de aborto. 

En esa ocasión Pichetto elogió a CFK por su política social y al final arriesgó "Igual quiero dejar claro que hay que investigar todo lo que haya que investigar".

Desde el propio Peronismo Federal le piden a su fundador que se decida abiertamente para que los justicialistas sepan para dónde van y que se defina en el tema del proyecto de la ley de extinción de dominio y el desafuero de la ex presidente para que sea detenida si fuera el caso.

Tal vez con un exceso de intrepidez, Pichetto dijo en su lanzamiento estar  seguro que en 2019 "va a haber ballotage porque no hay alguien que gane en primera vuelta". Y basado en esto urgió a la consolidación de su movimiento ante el riesgo de diluirse definitivamente. Con el casi slogan de "nosotros somos el futuro" el de Río Negro jugó su carta sin tener, como dijo, miedo escénico, aunque arriesgando mucho tratándose del peronismo que no definirá su apoyo  hasta estar seguro de tener alguna posibilidad.

EL PERONISMO NO PERONISTA

Mientras Pichetto buscaba ordenar a sus aliados, el hijo de la ex presidente, Máximo Kirchner, hacía lo propio en Ensenada, donde puso en marcha la primera movilización kirchnerista de cara a las presidenciales de 2019. El ala dura de los K, no faltó a la cita, y hasta se leyeron cartas enviadas desde la cárcel de Amado Boudou y Julio De Vido. Reaparecieron los de siempre, D´Elía, Mariotto, Zanini, Parrilli, Tomada Conti, Taiana, Garré y Sabbatella. Por La Cámpora apoyaron a Máximo sus amigos, Larroque, Cabandié, De Pedro y Recalde. En su largo discurso de casi una hora, y como único orador, el heredero K, no mencionó ni una palabra sobre el caso de los "cuadernos" del chofer Centeno.

Tampoco hizo alusión a una posible interna dentro de Unidad Ciudadana, donde terciarían otros dos candidateables  presentes en el acto, como Agustín Rossi y Axel Kiciloff, este último uno de los pocos referentes que no tiene hasta ahora causas en la justicia ni sospechas de ninguna irregularidad en su gestión. Por ahora todo fue circo de comité y pocas definiciones, ya que en verdad en esa fuerza política esperan la decisión de Cristina Fernández para saber cuál es el rumbo a seguir y cuál será su papel. La situación jurídica de la ex presidente se complica cada día más y si bien es poco probable que sea detenida, podría darse el extraño caso de que resulte la candidata presidencial con mayor número de causas penales abiertas en la historia, no solo argentina.

Todo está por definirse pero el kirchnerismo y el peronismo abrieron el fuego de la lucha electoral basándose en la mala situación económica que vive el país y responsabilizando a Mauricio Macri y su gestión de esta crisis. Por su parte desde Cambiemos guardan silencio a la espera de acontecimientos más fuertes en el tema judicial, saben que en esta semana y la próxima, las pruebas de corrupción contra Cristina y muchos de los integrantes de sus dos gabinetes serán abrumadoras.

Cuando la justicia vuelva a pedir el desafuero de CFK pero esta vez por otro pedido de detención, ahí comenzará a definir Macri para dónde apuntará su campaña. Algunos quieren basarla en la corrupción del kirchnerismo y otros prefieren mantener la idea de hablar del futuro, una táctica más light que no les dio malos resultados en otras elecciones. Claro que es tentador usar el apabullante muestrario de delitos para descalificar a los K, solo faltaría saber qué piensa el ciudadano que es más grave: los delitos cometidos o la mala situación económica que no cesa.

 

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