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15 de enero de 2019

15/01/2019: Una pala prestada y un mensaje de despedida: el último diálogo del asesino de Agustina Imvinkelried con un vecino

La pala fue un elemento clave para encontrar los restos de la chica. El sospechoso le dijo que quería buscar lombrices pero se la devolvió rápido.

Una simple pala de punta terminó siendo un elemento clave para encontrar el cuerpo de Agustina, en Esperanza, Santa Fe. Su dueño, Miguel Angel, había tenido un diálogo en torno a esta herramienta con el hombre que se suicidó y es el principal sospechoso de haber asesinado a la menor.

 

Clarín dialogó con Miguel Angel en la tarde de este lunes. Ahora esa pala está en poder de la policía, que le está realizando peritajes en el marco de la causa en la que se investiga el asesinato.

 

Todo ocurrió a la salida de un boliche. Agustina había quedado en encontrarse con un grupo de amigas, pero eso nunca ocurrió. En el medio, Pablo Trionfini la interceptó según revelaron las cámaras de seguridad.

 

El domingo a las 17.30, Trionfini fue a ver a un vecino con el que tenía buena relación. Miguel Angel lo recibió y le preguntó qué necesitaba. "Una pala para buscar unas lombrices", fue la respuesta de quien a esa altura -según los datos que se tienen hasta el momento- ya había asesinado a Agustina.

 

Miguel Angel explicó que con Trionfini siempre se prestaban cosas, por lo que no tuvo problemas en prestarle su pala de punta. Fue entonces que Trionfini partió con la herramienta, pero lo que le llamó la atención a su vecino fue que el hombre volvió apenas en media hora.

 

"No encontré nada, la tierra está muy dura. Esta pala no sirve para nada", argumentó Trionfini, y le devolvió la pala a Miguel Angel. A éste le resultó llamativa la excusa, dado que para ese momento ya había llovido mucho en Santa Fe y en consecuencia la tierra debía estar blanda.

 

Pero no lo contradijo. Se despidieron, pero antes Miguel Angel escuchó una última y sospechosa frase por parte del principal sospechoso del crimen de Agustina: "Te dejo. Tal vez no nos volvamos a ver más". Y partió. Unas horas después, el hombre fue encontrado ahorcado.

 

Con el correr de las horas, cuando Agustina no aparecía, a un amigo de Miguel Angel que conocía esta historia se le ocurrió que esa pala podía ser un elemento de ayuda para la investigación. Así fue que Miguel Angel llamó a la Policía.

 

Los investigadores llegaron hasta su casa con un grupo de perros rastreadores, que ya habían estado buscando a por entonces desaparecida. De inmediato, los perros se abalanzaron contra la pala. Poco después, el cuerpo de la joven fue encontrado enterrado en un descampado.

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