¿Y por qué en esa elección perdió a nivel nacional?
—Evidentemente la palabra "cambio" fue muy convocante. Y después de 12 años de gobierno podía haber cansancio y la voluntad comprensible de probar otra cosa. Bueno, ahora probó y la Argentina retrocedió. La gente, a través de su voto, reconoció mi trabajo. Cuando era gobernador, con Cristina presidenta, yo le cuidaba a la gente que su salario nunca quede debajo de la inflación.

Pero ahora va a competir con Cristina Kirchner en una interna…
—Si Cristina es candidata vamos a competir. Para aquellos que tenían dudas de mi autonomía respecto de Cristina, vamos a competir. Y competiremos en el marco de la interna que definió el Partido Justicialista. Pero no estoy peleado con Cristina. Que quede claro: mi adversario es Macri y mi enemigo, las políticas de ajuste.

¿Cuáles son las diferencias entre usted y Cristina?
—Tenemos diferencias de estilo y personalidad. Yo siento que puedo generar esa confianza profunda, externa e interna, para desarrollar todo un sector privado que hay que poner de pie. Creo que tengo las condiciones para generar un gran acuerdo económico, social y político porque converso con todos, con todos.

¿Esa reivindicación de su autonomía es porque siente que el kirchnerismo lo abandonó?
—¿Cuándo? ¿Antes? ¿Ahora? Yo no soy quejoso. Soy del mundo del deporte y aprendí de las adversidades. Mi compromiso es con los 12 millones de argentinos que me acompañaron. Ese 49 por ciento del país que me acompañó en el 2015 qué razón tendría para no volverme a acompañar. Y a ese 49 por ciento se podrían sumar los desencantados de Cambiemos.

—¿No cree que si Cristina va a la interna seguramente muchos de esos votos que tuvo usted como candidato presidencial irán para ella?
—Yo soy peronista y el peronismo ha decidido hacer un frente electoral del que participo. Voy a participar de las PASO y voy a potenciar el espacio. Vamos a hacer lo que no hicimos en el 2015 ni en el 2017. Eso es lo importante.

Cristina, en su libro, titulado Sinceramente, cuenta que en el 2015 usted quería que ella fuera candidata a diputada. ¿Si hubiera aceptado cree que eso lo habría apuntalado para ganar la presidencia ?
—Es cierto lo que dice en el libro respecto a que ella dudó si tenía que haber estado o no. Yo se lo planteé porque, cuando uno viene con la impronta institucional, el Congreso siempre es un lugar desde donde puede colaborar. Y si bien finalmente decidió no ser candidata a diputada, la responsabilidad de lo que pasó en esa elección fue mía. Yo no voy a cargarle a ella la responsabilidad del resultado.

¿Por qué, si se reivindica autónomo, compite en el espacio de Cristina y no en el de Massa?
—Porque yo soy peronista.

Massa también…
—El peronismo abrió la posibilidad de que se avenga a esta interna nacional y él priorizó otro espacio.

¿De Lavagna dice lo mismo?
—La discusión es con este gobierno, que generó una batalla campal, en todos los niveles, hasta en Twitter. Yo soy peronista y compito en las PASO. El que gana conduce y el que pierde acompaña.

 ¿Si el peronismo va separado le gana a Macri?
—En el PJ hay una diversidad. El PJ tiene un espíritu frentista y de apertura. Los que quieran venir tienen las puertas abiertas. Hay unas PASO para el que quiera participar. Y, bueno, si no están todos después está la instancia del balotaje, donde tienen la posibilidad de volver a decidir.

¿Axel Kicillof o un intendente como candidato a gobernador bonaerense?
—Lo que salga por consenso de ellos yo voy a acompañar. Tiene que ser una fórmula que sintetice y exprese a todos los sectores.

La laxitud del peronismo permitió que convivieran en un mismo gabinete Kicillof y Berni, quien esta semana se definió como un político de derecha. ¿Usted qué es?
—Berni es un hombre vinculado a temas de seguridad. Y en materia de seguridad hay que consolidar un estado de derecho y orden público, darle un respaldo a las fuerzas de seguridad que están desencantadas.

No me contestó…
—Soy una persona objetiva en cada uno de los temas. ¿Promover la industria nacional es de derecha o de izquierda? ¿Generar consumo interno es de derecha o de izquierda? ¿Tener un sistema financiero integrado al mundo productivo es de derecha o de izquierda?

¿Qué sintió cuando Elisa Carrió dijo "gracias a Dios se murió De la Sota"?
—(Largo silencio) Estuvo muy desacertada y muy ofensiva. De la Sota fue un hombre que en vida respetaba la diversidad. Cuando das las peleas políticas en esos términos alejás a la gente. Quiero pensar que las disculpas por ese exabrupto fueron sentidas. Mi objetivo es encauzar el debate en los términos de Alfonsín. Es decir, el debate de ideas y no el debate como lo entabla Carrió. Yo quiero dar serenidad.

Le pregunto por otra frase estruendosa, la de Moreno, que dijo que el problema no es que se robe sino que no haya códigos
—Cuando se pasa de mambo….yo rechazo todo tipo de exabrupto. Yo soy la contracara de los exabruptos y la violencia política. Ni odio ni venganza ni revanchismo. En mi vida jamás me ha movilizado eso.

Stornelli fue su ministro de Seguridad y ahora aparece involucrado en una causa por presuntos actos de extorsión. ¿Le sorprendió la noticia?
—No tengo acceso al expediente. Sí sé que ahí, por el fallo del juez, quedó demostrado que había una banda, integrada por cuatro personas que están detenidas, que tenía un modus operandi para desacreditar a dirigentes políticos movilizada por razones económicas.

¿Es de los que sostiene que Stornelli se tiene que presentar a declarar o suscribe su postura de que el caso no es competencia del juez Ramos Padilla?
—Stornelli es alguien que me acompañó en mi equipo de gobierno y quiero ser cauto en esto. No me gusta andar haciendo títulos rimbombantes en un momento donde yo estoy focalizado en trasmitir a la gente en cómo se sale de esta situación económica. Solo digo que es muy serio por cómo funcionaba, que había un servicio de parainteligencia con el fin de desacreditar a dirigentes políticos. Pero no soy un comentarista de causas judiciales.

Usted también está involucrado en causas judiciales. Por ejemplo, está procesado por irregularidades en la construcción de unidades de pronta atención (UPA)…
—Está pedido el sobreseimiento en esa causa.

¿No cree que las causas que lo involucran a usted, como a Cristina, son un obstáculo para las candidaturas?
—Repito: el mismo parámetro lo tengo para todos. Yo brego por una justicia independiente y para que no se judicialice la política y que no se politice la justicia. Quiero que el Ejecutivo haga lo suyo, y que la oposición haga lo suyo. No voy a hablar de temas judiciales.

—Insisto con los temas judiciales. Pero con otra causa. Su pareja o ex pareja, Gisela Berger, insinuó en un tuit que usted se había quedado con "plata del país" y fue citada a declarar. ¿A qué plata se refería?
—Ella fue a la justicia y lo aclaró en el ámbito correspondiente. Y no te voy a decir más nada.

¿Pero qué testificó?
—Yo no voy a comentar lo que dijo porque forma parte del ámbito privado, porque es la mamá de mi hija.

La causa no es del ámbito privado porque sugería que era dinero público
—Ella aclaró y no es la interpretación que se le quiso dar. No hay más para decir.

Volvamos a la política, ¿usted cree que hay margen para que se reabra el debate sobre la legalización del aborto?
—Siento que se va a debatir, la propia dinámica va a ser que se trate. Ha sido tanta la movilización social, de una posición o la otra, que el tema se va a abordar.

¿Está a favor o en contra?
—A favor, desde la óptica de la salud pública, de la prevención, de lo que es la realidad de la mortalidad que ha generado la clandestinidad.

¿Cómo observa la lucha de las mujeres en pos de sus derechos?
—Muy buena. Un avance no solo para las mujeres sino para el país. En mi gobierno, en la provincia, las áreas más sensibles estaban a cargo de mujeres. Gobierno, Educación, Economía y Derechos Humanos eran conducidas por mujeres. Está muy bien luchar para garantizar derechos. Hay que luchar.

Hablando de lucha, Moyano y la CTA harán un paro el próximo martes. ¿Usted adhiere?
—Si las organizaciones gremiales no hubieran salido a defender a los trabajadores, el gobierno habría avanzado sobre los derechos de los trabajadores. Si las pymes no hubiesen marchado en búsqueda de que se congelen las tarifas, el gobierno no habría sacado esa medida. Bastante pacífico y paciente viene estando el pueblo. Pero llega un punto donde las bases desbordan porque la gente no da más.

Me hizo más cintura que Messi.
—¿No te contesté?

No.
—Lo ideal sería que la Argentina no pare. Pero ya te dije que hay una reforma laboral de hecho, que se bajaron los salarios a menos del 50 por ciento, que se generaron más de 400 mil despidos, más la pérdida de las changas. Y por lo tanto hay razones para que las organizaciones tomen distintas medidas de lucha.

Sigue sin contestarme.
—¿Qué cosa?

Si para o no para el martes
—(Se ríe) ¿Yo? Yo no paro nunca. Me encanta mi laburo.